ASOREMSA A MARIÑA, S.L.
Rúa Emilia Pardo Bazán, 13 - Ent.1
27880 Burela - Lugo

TEL. 982 585 063
FAX. 982 575 262
asoremsa@asoremsa.com

¿Los trabajadores tienen que conocer siempre los problemas de la empresa?

25/06/2008 - Management XXI

Esta es una pregunta que todos nos hacemos alguna vez a lo largo de la vida profesional. Es evidente que, como elemento retórico, es fácil dar una respuesta que podemos basar en los principios más pragmáticos o incluso éticos o morales de cada uno, y seguro que de “bote pronto” todos diríamos: “Claro que sí”. Pero cuando la pregunta se plantea ante una situación problemática “real” de la empresa, ya nos ocasionará mas dudas, y entonces la respuesta será: “Depende”.

Porque empezaremos por preguntar. “¿Que clase de problemas?”. No es lo mismo hablar de problemas en las bases estructurales que fundamentalmente afecten a la continuidad del negocio, o de problemas en un sector determinado de la empresa que no trasciende a otras áreas porque solo afecta por ejemplo a producción, o a ventas, marketing, financiación, etc. y por último, a nivel más local, pueden existir problemas con una o unas personas en concreto.

Cada situación requerirá un trato distinto y seguramente dar traslado a los trabajadores de alguna de estas situaciones puede parecer aconsejable, pero también es cierto que trasladar los problemas de la Empresa a los trabajadores puede ser interpretado negativamente. Podría hacerse la lectura que la empresa es incapaz de resolver los problemas y se los traslada a ellos para que aporten soluciones o una cosa peor aún, pensar, con ánimo mas pesimista, que si la empresa les traslada los problemas es porque no tienen solución y existe poco futuro para ambos. Tanto en un caso como otro la imagen de la empresa quedaría dañada.

Cuando un problema tiene solución, ya no es un problema. La obligación de la dirección de la empresa es encontrar esa solución. El hecho de trasladar el problema a los trabajadores, sin tener y exponer también la solución, solamente puede hacer mayor el problema. Da igual que hablemos de problemas estructurales, financieros, productivos, o personales, todos deben tratarse por, con y en el ámbito de las personas que tienen posibilidad de resolverlos, y los trabajadores, por definición, no pueden resolver los problemas de la empresa, al menos por si solos. Es verdad que una plantilla poco productiva, con alto abstencionismo, o con conflictividad laboral puede ocasionar un problema grave a una empresa, pero la solución nunca estará en manos de los trabajadores, siempre será la empresa la que deberá tomar la correcta dirección y aplicar la solución para resolver el problema.

Cuando el problema tiene su origen en factores externos, de mercado, de proveedores, de legislación, de cualquier situación que no implique necesariamente un descenso de productividad laboral, la empresa tiene la obligación de adaptarse a la nueva situación. La empresa que se mantiene a lo largo de los años, todos tenemos en mente empresas centenarias, no es gracias a una actitud pasiva, seguro que en ese tiempo han tenido que sortear muchos problemas, quizás cambiar el rumbo, pero siempre con soluciones para seguir adelante, sin parar, ni quedarse quietos esperando.

En el mundo empresarial cada uno tiene su papel asignado. Si la empresa es incapaz de solucionar sus problemas, no merece seguir como empresa. Si son los trabajadores los que solucionan el problema, merecen convertirse en empresa. Ese ha sido el nacimiento de muchas empresas actualmente en el mercado.

Montserrat Fernández
Directora de Automóviles de Mussap
Miembro del Forum Millora Contínua